El Oso

es un artista con una vocación pictórica y escultórica muy marcada desde su infancia. Movido por esta fuerte vocación e inquietud artística, comenzó sus estudios artísticos en Alemania, Inglaterra e Italia, donde desde los 8 años su formación ha sido continuada hasta conseguir la madurez artística. Ha conseguido dominar una gran variedad de materiales y estilos, y gracias a una experimentación continuada logra compaginar los campos del diseño, de la pintura, de la escultura y recientemente nos ha sorprendido con sus arriesgadas y críticas instalaciones.

 

En su constante andadura por el mundo del arte ha conseguido labrarse una gran trayectoria internacional avalada con las numerosas exposiciones que ha ido desarrollando por todo el mundo, pero es en Europa donde se centra su principal trayectoria.

 

Moderno y contemporáneo, su obra se caracteriza por esa perspicacia e ironía de una persona comprometida con su obra, con su entorno natural y con la crítica social. Sus composiciones se centran en un trabajo muy colorista, basado en unos colores primarios que nos recuerdan a Joan Miró y que nos trasmiten un gran positivismo para situarnos en unos planos compositivos basados en una geometría ambigua, en unas formas presentes en la naturaleza. Sus texturas nos evocan los avatares de la vida, a veces lineal y lisa y otras un tanto rugosa.

 

Con una línea estilística muy marcada siempre ha tratado de conocer, observar, experimentar y buscar nuevos materiales, con el deseo de plasmar la naturaleza que pervive en su intimidad, la misma naturaleza que le ha llevado a retomar las líneas geométricas, huyendo de una figuración complaciente y siempre con una apariencia simbólica, sintetizada, elemental y primitiva.

 

La temática de sus obras tiene mucho que ver con su constante forma de vida, con su forma de entender el mundo, siempre en contacto con el medio natural, pero es en su temática más crítica con la sociedad donde alcanza su grado máximo de expresión. En sus manifestaciones logra el balance entre la ecología y la economía que gobierna el mundo. El Oso es un provocador, es un artista moderno y comprometido que con su instalación ¿Dónde están la moral y la conciencia de los especuladores? nos incita a la reflexión de la vorágine económica que nos ha tocado vivir.

 

Sus obras actuales no son pues, simples manifestaciones formales, sino trazos que surgen de su interior, una forma de expresión y comunicación con la sociedad que vivimos. En sus plasmaciones habitan seres humanos, animales, la angustia la falta de escrúpulos y el ritmo trepidante de la sociedad actual que huye y se aleja de los modos más tradicionales de vivir.

 

Lorena Luján Edo

Coordinadora del Mucbe

Museu de la Ciutat de Benicarló y

Técnico en Promoción Cultural

junio 2009